Comprar ropa infantil es una de las mayores inversiones de los papitos, ya que los niños crecen rápido y también están en constante actividad. Este último detalle hace que la ropa tenga un proceso de desgaste más rápido y es por eso que muchas veces entre los papás surge la pregunta: ¿cómo cuidar la ropa infantil para que dure más?
La buena noticia es que con lgunos cuidados simples y prácticos, puedes mantener esas prendas en buen estado, listas para ser heredadas o reutilizadas. ¡Aquí te dejamos nuestros mejores consejos!
Parece un consejo básico, pero muchas veces ignoramos las etiquetas de las prendas. Estas pequeñas instrucciones son clave para saber cómo lavar, secar y planchar la ropa de tus hijos sin dañarla. Algunas telas delicadas, como el algodón orgánico o la lana, requieren cuidados especiales. Si sigues estas indicaciones, evitarás que la ropa se encoja, se destiña o sufra alguna deformación.
El agua fría es una gran aliada para prolongar la vida útil de la ropa infantil. Ayuda a preservar los colores vivos y evita que las fibras se desgasten rápidamente. Además, es más amigable con el medio ambiente porque consume menos energía. A menos que las prendas estén muy sucias, opta siempre por ciclos de lavado en frío.
La piel de los niños es delicada, por lo que es importante elegir detergentes hipoalergénicos y sin fragancias fuertes. En el mercado hay varios detergentes con características y que, además, cuidan las telas para que duren más tiempo en buen estado.
¿Quién no ha tenido un accidente al mezclar colores en la lavadora? Esto lo pasamos todos, especialmente cuando recién nos estamos encargando de lavar la ropa. Para evitar que las prendas blancas terminen rosadas o grises, separa siempre la ropa por colores: claros, oscuros y brillantes. Esto no solo mantiene los colores intactos, sino que también evita transferencias de tintes que pueden arruinar la ropa.
Aunque las secadoras son prácticas y salvadoras en situaciones de urgencia, su uso frecuente puede desgastar las fibras de la ropa infantil y hacer que se encojan o pierdan su forma original. Siempre que sea posible, seca las prendas al aire libre o en un lugar ventilado. Si necesitas usar la secadora, selecciona un programa de baja temperatura y saca la ropa antes de que esté completamente seca.
Sabemos que los niños son expertos en ensuciarse: manchas de comida, pintura, tierra… ¡ufff…la lista es interminable! Para evitar que estas manchas se conviertan en un problema permanente, trátalas lo antes posible. Actualmente existen quitamanchas en formas de plumones que ayudan mucho para suavizar la intensidad de las manchas. Recuerda probarlo primero en una pequeña parte oculta de la prenda para asegurarte de que no dañe el tejido.
Llenar demasiado la lavadora puede parecer eficiente, pero es contraproducente para la ropa infantil. Cuando las prendas están demasiado apretadas, no se limpian adecuadamente y las fibras pueden desgastarse por el roce constante. Lo recomendable es lavar cargas pequeñas o medianas para garantizar un lavado más efectivo y cuidadoso.
El almacenamiento también juega un papel importante al momento de cuidar la ropa infantil para que dure más. Dobla las prendas cuidadosamente y guárdalas en un lugar seco y limpio. Evita colgar ropa que pueda deformarse con el peso, como los suéteres o las prendas tejidas. Si tienes planeado guardar ropa para futuros hermanitos o para donarla, utiliza cajas o bolsas herméticas para protegerla del polvo y la humedad.
Un pequeño agujero o un botón perdido no significa el fin de una prenda. Aprende a hacer reparaciones básicas como coser un dobladillo o reemplazar botones. Estas pequeñas acciones pueden extender considerablemente la vida útil de la ropa infantil y darte una gran satisfacción al saber que estás cuidando tanto tu bolsillo como el planeta.
Aunque es tentador comprar mucha ropa económica, a menudo estas prendas no resisten bien los lavados ni el uso diario. Opta por piezas de buena calidad con materiales resistentes y cómodos para tus hijos. A largo plazo, gastarás menos dinero y tendrás menos preocupaciones por el rápido desgaste.
Si tus hijos ya tienen edad suficiente, enséñales hábitos básicos como colgar su ropa en perchas o guardar sus prendas correctamente después de usarlas. Aunque los niños pequeños suelen ensuciarse con frecuencia (¡y eso está bien!), inculcarles estos valores desde temprana edad puede marcar una gran diferencia.
Cuidar la ropa de tus pequeños no tiene por qué ser complicado ni llevar mucho tiempo. Con estos consejos prácticos sobre cómo cuidar la ropa infantil para que dure más, vas a ahorrar dinero y aunque no parezca, vas a darle tu granito de arena en el consumo responsable y sostenible.